“El Mundial está muy bien organizado, muy profesional. El lugar parece estar muy bien, pero el problema es naturalmente que llueve mucho. Vino más temprano este año de lo normal”. Así definió el sudafricano Stephane Juncker a la edición XVII del Mundial de parapente que está en disputa en nuestra provincia. El evento cuenta con 150 participantes, acompañados de médicos, técnicos, preparadores físicos, prensa y asistentes.
“Stef” como lo llaman todos, es tan apasionado por el vuelo que, en el año 1999, lanzó Parapax en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Se trata de la empresa líder de parapentes biplaza más grande y antigua del continente africano. Esa es la marca que él eligió para que lo patrocine.
Recostado en su reposera de un hostal ubicado en avenida Aconquija y Bascary (Yerba Buena), se lo puede ver contento y sorprendido por lo que encontró al llegar. Sin embargo, lamentó las malas condiciones climáticas en el “Jardín de la República”: lluvia tras lluvia, y hasta niebla.
“Pienso que Tucumán es un muy buen lugar para hacer esta competición, pero el clima debe estar bueno y por momentos es difícil. Yo vuelo en muchas condiciones. Hice casi 100 competiciones en mi vida y la lluvia es algo que pasa y que no podemos controlar si sucede o no”, aseguró Juncker.
En todo su tiempo alojado en la provincia, “Stef” pudo observar el comportamiento del tucumano y hasta diferenciar al sudafricano del argentino.
“La gente es buena y muchos ayudan aquí. Una diferencia que encontré aquí es la música, y que en Argentina la gente va muy lentamente, no tiene prisa. Aquí la gente si dice que viene a las 17, llega a las 18, o a las 19, es muy relajada”, afirmó Juncker, sorprendido por la impuntualidad del argentino promedio.
Un recuerdo que se llevará Stephane, además de fotos y videos increíbles, será sin lugar a dudas, la comida tucumana. El oriundo de Ciudad del Cabo ya pudo probar el asado argentino y hasta el sandwich de milanesa, una especialidad de la casa.
“El asado sí probé. Vivo en Sudáfrica, entonces, ahí es muy famoso también”, dijo Juncker sobre la carne argentina. “Muy bien también”, añadió sobre la “mila tucumana”.
Lejos de estar conforme con su rendimiento, Stephane espera irse con un mejor resultado y cerrar una competición que, hasta el momento, ya es histórica en la provincia.
“El primer día fue muy malo para mí. Tuve un mal inicio, pero vamos a ver. Los otros salieron unos minutos antes. Es muy difícil, entonces necesitás tener carga térmica, estar con los primeros, ir muy rápido al frente y tener un buen posicionamiento. Es muy complejo y difícil”, cerró Juncker esperanzado de que todo puede mejorar.
(Producción periodística de Gonzalo Cabrera Terrazas)